Nombre del autor:Belen Chaparro

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VI Nivel Padres o grupo de referencia

Objetivo general: El trabajo con los padres o referentes, es primordial en cuanto al mejor crecimiento y desempeño educativo de los niños y jóvenes, dadas las circunstancias actuales de la realidad familiar. Los cambios drásticos de los últimos años en esta comunidad primaria e iglesia doméstica, no terminan de ser procesados, pero ya introducen cambios subjetivos y vinculares en las personas tal cual como las recibimos en nuestros colegios. Por lo general nos limitamos a acompañar los procesos y demandas que exigen los grupos familiares, y nuestros institutos son un sostén paliativo a situaciones abandónicas y de desestructuración familiar. Las adicciones están íntimamente ligadas a estos cambios. Pero la propuesta preventiva va a proponer un camino a recorrer juntos, deslindando las responsabilidades y roles correspondientes, seguro de que la cooperación entre adultos y en forma adulta trae contención, y serenidad en el revuelto mundo juvenil. La educación no puede ser una instancia y suerte de grupo o centro de “fortalecimiento y orientación familiar”, ni mucho menos una clínica terapéutica, ni podemos agotar las instancias del equipo orientador o psicopedagógico tratando continuas crisis. – Proponemos ofrecer un espacio de formación, intercambio e incluso de autoayuda si los padres se comprometen. Hay muchos recursos en la sociedad y en la Iglesia que pueden prestar ese servicio con distintas orientaciones y resultados. – Si los padres estimulan la autonomía a medida que el niño/a va creciendo, interesándose por sus decisiones  y  responsabilizándose por las mismas, si fomentan la comunicación directa y cordial con los hijos  estarán propiciando el acceso de sus hijos a una madurez equilibrada para adoptar actitudes que favorezcan una vida saludable. Esta verdad de Perogrullo casi, está sin embargo puesta en cuestión hoy, y lo que parece más obvio no lo es. Una suerte de indiferencia afectiva y amorosa hacia los niños y adolescentes recorre los estamentos de la sociedad, y sólo podemos en cuanto al núcleo familiar, ofrecer la posibilidad de reconocerlo y pedir ayuda, que es bastante. Especialmente importante en el tema de las adicciones es el conocimiento y reconocimiento de las actitudes co-adictivas que implican a los familiares (como también lo sugerimos para los docentes más arriba en su vínculo con los alumnos) y que tienen posibilidades de abordaje, en la medida en que es reconocida la existencia del problema o de dificultades previas. – Los padres también merecen ser reconocidos en sus esfuerzos en una época de total desprotección de la familia y sobre exigencias sociales individualistas. Debemos ser conscientes que los educadores también viven en familia. Su lugar y su función pueden verse valorizadas desde nuestro mensaje cristiano de fortalecimiento familiar y desde la oportunidad de vivir experiencias espirituales renovadoras que se ofrezcan en nuestras comunidades (retiros, jornadas, encuentros, etc.) – Un clima de calidez y respeto y menos autodefensa (ya que todos vivimos en la misma sociedad y compartimos los mismos problemas) ya suele ser un buen comienzo de vínculo favorecedor de la confianza, aunque el compromiso familiar no avance de ahí. – Una cooperación empática es favorable en las actividades de esparcimiento, solidaridad y otras que la escuela o los mismos padres o alumnos promuevan. Pero es de cuidar, en cambio, en el sentido preventivo que tratamos, la intromisión de los familiares en los procesos educativos y responsabilidades propias de la escuela. Esto favorece el des involucramiento de los alumnos y una mayor dependencia hacia los padres, un factor más de atraso en la maduración y la prolongación de la sobreadaptación. – Frente a la manifestación de un problema de abuso de sustancias por ejemplo (prevención secundaria), además del trabajo diario ya enunciado y desarrollado, debemos estar bien informados del caso, no prejuiciar ni presuponer, ni manejarse con comentarios de lo que sucede en otros ambientes. Sólo podemos intervenir con lo que sucede o se evidencia en el ámbito escolar mismo y sus actividades (aunque no sea un “consumo”, puede ser la violencia, o la pasividad e indiferencia del alumno u otras actitudes sintomáticas). Y debemos manifestar y evidenciar con las herramientas propias de la institución (no hacer pseudo-diagnósticos, por ej.) – Con la misma orientación debemos intervenir en el caso evidente y continuo o instalado de una adicción (prevención terciaria). Debe tener una orientación profesional, desligando compromisos legales y no cayendo en la tentación de ser familia supletoria, lo que confunde y daña al afectado, haciéndolo sentir más abandonado todavía. El mismo efecto causa la indiferencia o des ligazón del problema. (Ver apéndice 3) – Es importante que el abordaje de estas situaciones límites tengan un encuadre en la Institución y en su PEI, y que sean respetadas las instancias jerárquicas y procedimientos aunque tengan que ser revisados. – La escuela puede ofrecerse como nexo de red con los recursos de la comunidad que puedan prestar orientación y ayuda, lo que da a los padres y familias una confianza y acompañamiento mayor. Anexos: Apunte 4: Qué podemos hacer en la escuela respecto a  la familia Apunte 5: Para la reflexión grupal con padres Apunte 6: Los grupos de autoayuda para familiares Apéndice 3: El trabajo en red, como asistir

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EDUCACIÓN SECUNDARIA – CICLO ORIENTADO

• Continuar los ítems anteriores. • Proyecto de vida futura. Discernimiento desde los múltiples aspectos de la elección de vida (laboral o estudios). • Promover la salud integral y los elementos que contribuyen a una mejor calidad de vida, teniendo en cuenta todas las dimensiones (biológicas, psicológicas, sociales, culturales y espirituales). • Fomentar la responsabilidad y el compromiso consigo mismo, con el entorno y con la sociedad. • Concientizar acerca de la integración (individuo como parte de una familia, de una sociedad, de un país, etc), el bienestar común, la solidaridad. • Fortalecer los procesos de identidad, autonomía y autoestima. • Orientar al descubrimiento de recursos y herramientas para afrontar situaciones conflictivas, obstáculos y crisis. • Análisis y reflexión sobre mandatos, creencias y mitos sobre las sustancias adictivas. • Promover la investigación sobre tipos de drogas, drogas legales e ilegales, efectos y consecuencias de su consumo a nivel orgánico, psicológico, familiar y social. • Favorecer la expresión de sentimientos, emociones, necesidades y deseos a través de diferentes lenguajes (verbal, artístico, gestual, etc). CONTENIDOS TRANSVERSALES ACTIVIDADES ACTIV. ESPECÍFICAS(talleres, películas, etc)  – VALORACIÓN DE LA VIDA – COMUNICACIÓN   – EXPRESIÓN DE LOS SENTIMIENTOS   – LÍMITES   – RESPONSABILIDAD   – SOLIDARIDAD   – INFORMACIÓN – ANÁLISIS CRITICO   – Conexión con la vida: compromiso transformador, promover acciones y comportamientos saludables: hábitos de higiene, cuidado del propio cuerpo, tiempo libre, alimentación, nutrición. – Valorar y valorarse. Confrontar con las propias convicciones y creencias las propias producciones, emociones, opiniones, etc y las de los demás. – Fomentar la ética y la moral, analizar y reconocer su diferencia. – Fomentar acciones solidarias y de cooperación. – Responsabilidades apostólicas o solidarias. – Investigar sobre drogas, alcohol y tabaco: efectos y consecuencias psicofísicas y sociofamiliares. -Alternativas sanas de diversión. – Desarrollo espiritual a través de retiros y encuentros más profundos y orientados. -Taller sobre Autoestima o grupos orientados: indagar y reflexionar sobre la autovaloración, la autoimagen y el lugar de la mirada de los otros. – Dramatizar y ensayar las posibilidades de decir “no” frente a presiones de pares o del grupo. – Taller de juegos: competencia y cooperación, integración grupal, etc. – Taller de Límites. – Taller de Comunicación. -Proyección de películas y posterior debate. -Lectura y análisis de cuentos y canciones -Organización de alternativas de esparcimiento.

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EDUCACIÓN SECUNDARIA – CICLO BÁSICO ( Pre-adolescencia)

• Valorar la vida. Promover el desarrollo de la responsabilidad y de una actitud de respeto y compromiso con  la protección y promoción de la vida. • Favorecer el desarrollo de la propia identidad. • Promover la toma de decisiones y la resolución de problemas • Concientizar sobre las consecuencias de los actos, sobre sí mismo y sobre los otros (familia, sociedad, etc.) • Construir metas y proyectos a corto, mediano y largo plazo. • Informar, concientizar y fomentar la investigación acerca de los tipos de drogas y las consecuencias psicofísicas de su consumo. • Comprender las nociones de uso, abuso y dependencia. • Comprender los conceptos de libertad y responsabilidad. • Promover el desarrollo de la Autoestima: autoimagen, autovaloración • Fomentar una Comunicación adecuada: valor del diálogo, desacuerdo respetuoso, escucha activa, personalización de la relación. • Fomentar el cumplimiento y construcción cooperativa de pautas para una mejor comunicación y convivencia. • Reflexionar y analizar la información producida y difundida por los medios de comunicación y publicitarios. • Reflexionar y analizar mandatos, creencias, mitos. • Reconocer y expresar sentimientos, emociones, necesidades y deseos propios y reconocimiento y respeto por los de los demás. CONTENIDOS TRANSVERSALES ACTIVIDADES ACTIV. ESPECÍFICAS (talleres, películas, etc) – VALORACIÓN DE LA VIDA – COMUNICACIÓN – EXPRESIÓN DE LOS SENTIMIENTOS – CREATIVIDAD – INFORMACIÓN – ANÁLISIS CRÍTICO – LÍMITES – RESPONSABILIDAD – SOLIDARIDAD – Valorar y valorarse. Experiencia de Jornadas, Convivencias y/o retiros. – Crear espacios para el diálogo y la expresión de los sentimientos. – Fomentar el cumplimiento y creación de pautas de comunicación y convivencia. – Analizar críticamente publicidades, letras de canciones, etc. – Fomentar la creatividad a través de la plástica, la música, la creación de cuentos,  cartas, etc. – Distintas formas de diversión. – Trabajos de investigación sobre salud y enfermedad, drogas y sus efectos, etc. – Reconocer y reflexionar sobre mitos y creencias sobre drogas lícitas e ilícitas, etc. -Habilidades en el manejo de conflictos de pares y con la autoridad. – Asumir tareas de apoyo a al actividad del aula o deportiva. – Movilizarse para campañas solidarias, y comienzo de actividades apostólicas. – Lectura de cuentos/vidas ejemplares. -Creación de cuentos, canciones y publicidades para una mejor calidad de vida. – Dramatización, juego de roles y exploración de diversas emociones. – Analizar y debatir películas. – Dramatizar noticias periodísticas y reflexionar sobre las resonancias individuales y grupales. – Proyección de películas. – Taller de juegos: competencia y cooperación, juegos de integración. Paseos y salidas recreativas. – Taller de comunicación: exploración de diversos lenguajes. – Taller de límites.

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Educación Secundaria

“Si el adolescente tiene que vivir donde existen las drogas, habrá que enseñar al joven desde la infancia a vivir, y a disfrutar, sin recurrir a las mismas. Es en este aprendizaje temprano en el hogar y en la escuela donde se ponen los cimientos de una vida saludable” (Proyecto Hombre-Septiembre 1997) En la adolescencia  los jóvenes deben enfrentarse a cambios  vitales, ambientales, culturales y sociales debiendo comenzar el proceso de construcción de un proyecto de vida saludable. Se corresponde con el período más crítico, etapa de transición entre la infancia y la edad adulta. Los riesgos de consumo en la adolescencia son: El adolescente tiene que enfrentarse a estas situaciones nuevas y responder a las presiones del entorno que son nocivas para la salud mediante recursos personales adecuados, por eso desde la prevención debemos: Anexos: Talleres lineamientos curriculares SECUNDARIA

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Educación Primaria – (2° CICLO)

Hacia el final de este ciclo, alrededor de los once o doce años, los niños/as comienzan a experimentar deseos de autonomía e independencia, sentimientos de omnipotencia e invulnerabilidad, lo cual los lleva muchas veces a querer experimentar situaciones de riesgo. Esta es la etapa que coincide con la “edad de inicio” del consumo de drogas en nuestro país. De ahí la importancia de considerar las características de la adolescencia para la planificación de acciones preventivas y de autocuidado en esta etapa. En este ciclo los contenidos apuntan a: CONTENIDOS TRANVERSALES ACTIVIDADES ACTIV. ESPECIFICAS (talleres, películas, etc.)  – VALORACIÓN DE LA VIDA – AFECTIVIDAD – AUTOESTIMA – RESPONSABILIDAD – EXPRESIÓN DE LOS SENTIMIENTOS   – COMUNICACIÓN – LÍMITES – TOLERANCIA A LA FRUSTRACIÓN – INFORMACIÓN – Valorar la propia vida y la de los demás seres vivos. Cuidado de la ecología, cuidado del propio cuerpo nociones sobre calidad de vida. – Fomentar la responsabilidad de las propias acciones y de lo que se dice. (hablar en 1º persona) – Crear espacios en los que puedan expresar libremente sentimientos, emociones, necesidades y deseos. – Promover el ejercicio del diálogo como medio para resolver conflictos, la  escucha activa, etc. Pautas para una mejor comunicación: ser directo, no juzgar ni criticar, no interrumpir. – Trabajar de a pares o en subgrupos para fomentar la comunicación, la confianza y la integración grupal. -Investigar acerca de las drogas. – Debatir acerca de las distintas drogas y el daño que ocasionan. – Analizar mitos y realidades sobre el uso de drogas y alcohol. – Analizar publicidades y recortes periodísticos relacionados con el alcohol y las drogas. – Valorar la propia vida y la de los demás seres vivos. Cuidado de la ecología, cuidado del propio cuerpo nociones sobre calidad de vida. – Fomentar la responsabilidad de las propias acciones y de lo que se dice. (hablar en 1º persona). – Crear espacios en los que puedan expresar libremente sentimientos, emociones, necesidades y deseos. – Promover el ejercicio del diálogo como medio para resolver conflictos, la  escucha activa, etc. Pautas para una mejor comunicación: ser directo, no juzgar ni criticar, no interrumpir. – Trabajar de a pares o en subgrupos para fomentar la comunicación, la confianza y la integración grupal. – Investigar acerca de las drogas. – Debatir acerca de las distintas drogas y el daño que ocasionan. – Analizar mitos y realidades sobre el uso de drogas y alcohol. – Analizar publicidades y recortes periodísticos relacionados con el alcohol y las drogas. – Taller de expresión: dramatizar, juego de roles, ponerse en el lugar del otro, experimentar diferentes emociones a partir de ciertos disparadores (cuentos, noticias, fantasías dirigidas, etc). – Taller de integración grupal y comunicación. – Taller de límites – Proyección de películas – Análisis de casos y/o escenas. – Lectura y análisis de cuentos, completar el final de un cuento, cambiar el final, crear cuentos en base a determinadas consignas. – Taller sobre recursos resilientes para afrontar crisis u obstáculos. – Taller informativo a cerca de drogas, incluyendo alcohol y tabaco. Efectos y consecuencias a corto y largo plazo. – Taller de juegos – Taller de competencia y cooperación. Anexos: Talleres lineamientos curriculares PRIMARIA 2º CICLO

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Educación Primaria – (1° CICLO)

En 1º ciclo, los niños aprenden principalmente a través de la experiencia; es fundamental el papel que cumplen los referentes para el niño, “ser verdaderos ejemplos” para ellos. Incluir el cuerpo, los diferentes lenguajes y modos de expresión y la vivencia en sí misma, favorece el desarrollo integral del niño. En este ciclo se desarrollarán contenidos que apunten a: CONTENIDOS TRANSVERSALES ACTIVIDADES ACTIV. ESPECIFICAS (talleres, películas, etc) – VALORACIÓN DE  LA VIDA – AFECTIVIDAD – AUTOESTIMA – PROYECTOS – COMUNICACIÓN – EXPRESIÓN DE LOS SENTIMIENTOS – RESPONSABILIDAD – LÍMITES – TOLERANCIA A LA FRUSTACIÓN – INFORMAR Crear hábitos de cuidado de sí mismo, del otro y del entorno. Reflexionar y reconocer en quienes pueden confiar (no todos los adultos tienen valores ni son confiables). Crear un clima afectivo, de cuidado y contención. Valorar los logros y cualidades, incentivar y promover la creación de proyectos cortos y realizables. -Promover la escucha activa grupal y de a pares, ya sea de temas propuestos o que surjan espontáneamente. Brindar espacios para que los niños expresen sus sentimientos libremente. Fomentar la responsabilidad en lo que digan y hagan (hablar en 1º persona, hacerse cargo). Promover el cumplimiento de normas y límites. – Fomentar la cooperación y la solidaridad. Nociones de calidad de vida: alimentos nutritivos y perjudiciales. Diferenciar entre alimentos, medicamentos, drogas lícitas e ilícitas. Normas de higiene. Debate sobre las normas necesarias para convivir en un mundo/ciudad/barrio mejor y creación de pautas para la convivencia en el aula, etc. Proyección de películas Talleres de expresión de los sentimientos a través de títeres, máscaras, mímica, expresión corporal, plástica. (Ej: crear un títere o una máscara que represente la emoción que surge a partir de una situación o lectura de un cuento). Lectura de cuentos y posterior expresión plástica. Taller de cuentos: creación de cuentos. Taller de límites. Juegos: de integración, de cooperación, etc. Juegos de roles: ponerse en lugar del otro. Taller informativo sobre drogas y el daño que causa su consumo. Taller informativo sobre alcohol y tabaco y el daño que causa su consumo. Anexos: Talleres lineamientos curriculares PRIMARIA 1º CICLO

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NIVEL INICIAL(3-4-5 años)

Representa una etapa importantísima para prevenir, porque  los niños abandonan la seguridad que ofrece su familia para incorporarse a la escuela. En esta etapa el niño empieza a tomar decisiones, debe saber elegir y aprender de los modelos del entorno que lo rodea, por lo que este debe ser “educativo” y “saludable”, ya que todo lo que el niño viva es decisivo en el desarrollo de su personalidad  respecto del consumo de drogas. El poder desarrollar gradualmente  habilidades psicosociales, fortalecerá su autoestima, su capacidad de tolerar las frustraciones, le darán seguridad y confianza en sí mismos y en los otros, permitiéndole relacionarse con el mismo, con los otros y con el entorno de una manera más “saludable” En este ciclo se desplegarán contenidos tendientes a: CONTENIDOS TRANSVERSALES ACTIVIDADES ACTIV.  ESPECÍFICAS (Talleres, etc.) – VALORAR LA VIDA  – EXPRESIÓN – CREATIVIDAD – LÍMITES – COOPERACIÓN Observar y vivenciar el contacto con la Naturaleza, conectarse con la vida, cuidarla, valorarla. Promover espacios de escucha y de diálogo respetando el tiempo y la opinión del otro. Acordar pautas de convivencia; reconocer y cumplir normas y pautas establecidas. Registrar y expresar sentimientos, emociones, necesidades, desde diferentes lenguajes. Registrar algunos alimentos sanos y perjudiciales, y el remitirse al cuidado de los mayores. Fomentar la creatividad y el ensayo de respuestas diferentes. Registrar el límite desde el propio cuerpo. Cuentos y películas en los que se valore la vida de los seres humanos y demás seres vivos. Cuidar plantitas, observar sus necesidades. Paseos Taller de Creatividad Taller de Teatro Taller de juegos El poder desarrollar gradualmente estas habilidades psicosociales, fortalecerán su autoestima, su capacidad de tolerar las frustraciones, le darán seguridad y confianza en sí mismos y en los otros, permitiéndole relacionarse con él mismo, con los otros y con el entorno de una manera más “saludable”. El docente debe tener una actitud crítica, reflexiva, solidaria, respetuosa del tiempo de aprendizaje de sus alumnos, estimulándolos a ser creativos y acompañándolos  en su propio desarrollo. Anexos: Talleres de lineamiento curricular

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V. Trabajo institucional y lineamientos curriculares

I.   Nivel Institucional Objetivo general: • Incentivar y favorecer el compromiso de la institución para desarrollar el plan de prevención en el aula, con toda la comunidad educativa. Como hemos dicho más arriba, recuperar nuestra capacidad espiritual de vincular a la escuela con la vida es una prioridad en esta concepción preventiva. De hecho si la educación cumple sus objetivos, no hace falta la prevención, pues induce de por sí a que el sujeto aproveche y desarrolle su capacidad espiritual, la socializa e introduce en los ámbitos trascendentes de la fe, el ética, el arte y la ciencia; le enseña a convivir con el mundo adulto y ser crítico y autocrítico. Más allá de los embates socio-culturales de su contexto, tendrá resto seguro para encarara aspectos importantes de su vida. Pero es necesario que  quienes conducen esta labor no sólo cobren conciencia de la misma y  de la situación actual de sus alumnos, sino que profundicen en su propio compromiso con la salud espiritual e íntegra de sí mismos, con las motivaciones profundas de su propia vocación docente y con su compromiso cristiano como parte de la misma. Es la garantía de que la prevención en adicciones será más que un atravesamiento de los lineamientos curriculares, y/o interdisciplinarios, será una verdadera “mirada preventiva espiritual” de todo el proceso pedagógico, y especialmente vincular de la institución y sus actores diversos, y tendrá así efectos vitales, aunque parezcan reducidos. – En efecto una educación para la vida y para la vida cristiana,  para la salud y la salus en su profundo sentido antropológico cristiano, comienza desde la recepción y pasa por el tiempo libre, el trato personal y la disciplina, lo curricular y lo extra-curricular; lo urgente y lo importante para la institución. – La escuela es entonces un espacio de discernimiento permanente, apoyados en el Proyecto Educativo Institucional, en el Proyecto Curricular y los programas diversos; en el funcionamiento dinámico de la escuela y los roles. – Los niños y jóvenes están ávidos del testimonio encarnado de los valores más que de su enunciación, y mala pedagogía sería dar información y realizar dinámicas, si el aprendizaje que se adquiere al ver a los mayores a cargo, es contradictorio con lo que se enuncia. Para qué se educa, a qué metas se desea que conduzca la educación, qué estilo de vida queremos para nuestros alumnos en relación a la salud, es algo que debemos vivirlo nosotros primero. Los programas y didácticas saldrán de la misma capacidad y creatividad de los docentes y directivos. Para eso una verdadera re-creación espiritual de directivos y docentes es imperiosa para el abordaje preventivo. – Es necesario, por ejemplo, un detenerse a conocer las dificultades espirituales que originan las complicaciones psico-físicas de una adicción (en la que cualquiera de nosotros puede estar implicado) además de las vinculares que aquélla origina, y el contexto socio-cultural en el que se apoyan.  Nosotros podemos repetir en la escuela tal forma de funcionamiento social y o ser promotores, facilitadores de un estilo diferente, sano. – Sugerimos al respecto un esquema de comprensión diferenciador entre una mentalidad adictiva (en un sentido amplio metafórico: lo consumista y lo inmediatista omnipotente, por ejemplo tan típicos de nuestra post-modernidad) opuesto a una inducción espiritual en cualquier proceso formativo: Mentalidad adictiva                                                   Desarrollo espiritual TODO YA DIFERIR EL PLACER INCAPACIDAD DE FRUSTRARSE CONCIENCIA  DE LÍMITE INCAPACIDAD DE SACRIFICIO CONCIENCIA DE PROCESO DESVALORIZACIÓN DEL LARGO PLAZO CAPACIDAD DE ESPERA BAJA AUTOESTIMA CONOCIMIENTO DE SÍ-CONFIANZA EN DIOS POBRE MANEJO EMOCIONAL ORDEN DE LA AFECTIVIDAD ACCIÓN – REACCIÓN PENSAMIENTO CRÍTICO IMITACIÓN / IDENTIFICACION PENSAMIENTO CREATIVO SUPERFICIALIDAD DE TEMAS PROFUNDIZACIÓN DE TEMAS SOBREADAPTACIÓN VERDADERO SÍ MISMO IMAGINARIO-CÓDIGOS-ZAPPING SÍMBOLO-CONTEMPLACIÓN-DISCERNIMIENTO – Estos son sin duda ya actitudes y tópicos transversales que se irán plasmando en actividades para cumplir con esta condición de atravesar e interrelacionarse en la organización curricular, teniendo en cuenta que el objetivo es educar en la construcción de un sistema de valores referentes necesario para una convivencia en la sociedad y para un nuevo modelo de desarrollo. – Es por esto que los lineamientos curriculares deben ser flexibles, y permitirnos modificaciones en función de la diversidad, de las particularidades, de las características de la realidad y de las necesidades e intereses del aprendizaje; abierto, ya que se enriquece de la incorporación de contenidos que lo hagan constantemente pertinente a la realidad y su diversidad e integrador de los contenidos de los distintos niveles de la enseñanza y de las necesidades de aprendizaje de los alumnos. – Su diseño debe responder, además del PEI propio, a las demandas de la educación en función de las necesidades, intereses y aspiraciones de nuestro país, teniendo en cuenta las diversidades socioeconómicas, geográficas, culturales y educativas de las distintas realidades del ámbito nacional. – Aquí debemos pensar estrategias que apunten a la integración de saberes tanto como al crecimiento en las actitudes espirituales personales y grupales del desempeño docente para responder a las necesidades, intereses y capacidades de los alumnos como a las demandas formativas. Esto debe comprender a todo el personal docente y no docente en la medida de lo posible; necesariamente debe estar impulsado por sus directivos, quienes deben aplicar estrategias de intervención y capacitación que contemplen: • Proporcionar información y capacitación a TODO el personal del colegio • Implicar a toda la comunidad educativa en la elaboración y aplicación de programas preventivos en el colegio • Generar espacios de reflexión y debate para romper con prejuicios propios • Situarlos en las problemáticas juveniles • Salud Integral y conceptos: la confianza en sí o autoestima, los vínculos y sus dificultades actuales; los modelos y la presión socio-cultural actual; sus posibilidades. • La cultura de la imagen y la tecnología • Adicciones y otras patologías presentes en el aula • Grupos de pares • Habilidades sociales (que son, para que sirven) • Tiempo libre, de ocio, de

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IV El educere como tarea espiritual y preventiva

En definitiva, nuestra propuesta preventiva es el revalorizar nuestro lugar y trabajo como escuela, y con todos los actores de la comunidad educativa, pero desde el eje espiritual que, se supone, dirige nuestro cometido pedagógico. Pues donde esa vitalidad espiritual no se transmite, crecen las posibilidades de favorecer las adicciones (así como otras patologías) y el vacío que las sustenta. Sólo hay un verdadero vínculo educativo cuando la pasión por transmitir, la esperanza con que se anima esa pasión y la fe con que se la sostiene, están presentes en el docente, que entonces pasa a ser un verdadero maestro, con toda su resonancia evangélica (“enseña como quien tiene autoridad”, decían de Jesús Mt8,29). Su vitalidad invita a vivir, su gusto por lo que transmite, invita a gustar, y los paliativos frente al aburrimiento o la necesidad de evadirse pierden empuje. Hay un educere (sacar fuera) del maestro que vivifica y estimula el  educere del alumno. – En la institución escolar se pasan horas como dijimos, lo que allí se ve y trasmite pasa a la vida de los alumnos. Por eso el docente y todo el personal es educador, su presencia y actividad son observados con avidez, son formativos de por sí. Por eso lo que debe fortalecerse es su vida y compromiso espiritual, en su misma actividad escolar. Como se viene sugiriendo, no es la propuesta una nueva materia, función o contenido extra, sino un crecimiento consciente de la propia actividad vocacional que de vigor y revitalice esa transmisión de vida que significa la educación. – La educación es preventiva porque enseña a vivir en el mundo adulto a quienes  son jóvenes o pequeños para hacerlo por sus propias experiencias (la adicción es un paliativo esquivo y destructivo por no saber qué hacer con la vida). Para eso hay que tener vida y en forma experiencial, madura y gozosa, confianza en sí,  en el futuro y en los demás. Eso no quita la especificidad del tratamiento del problema en el aula, pero como fruto del vínculo y trabajo mismo del aula que suscita un interés en el tema. Trabajaremos un tema de salud, pero en la perspectiva espiritual cristiana. La salus, es salvación y salud. Es plenitud del ser humano y no solo no tener enfermedades. – Por tanto, no hay “acciones preventivas” aisladas, sino una mirada espiritual que advierte, previene, y que impulsa un proyecto que considere el proceso educativo de promoción de la salud. Prevención en adicciones no es tanto ni tan solo hablar de ellas, por el contrario, es trabajar en la promoción integral de la salud; que no es solo no estar enfermo, sino que es una situación de bienestar físico, psíquico, social y espiritual, que se construye a diario y que nos permite enfrentar los conflictos de una manera “sana”, desarrollar habilidades que permitan posicionarnos frente a la vida desde una manera sana y positiva. Esto implica: – Escucharnos a nosotros mismos (como adultos discípulos y maestros a la vez) en formación, oración, discernimiento; es la tarea de autoformación para poder ayudar al otro a abordar la misma experiencia y tarea. Dicha experiencia no es sino el vínculo educativo mismo con el que desplegamos el trabajo. Por eso es que prevenir en adicciones es también favorecer el aprendizaje de comportamientos saludables por imitación de lo que viven y observan en su entorno, sobre todo de los educadores, o por experiencia propia. La repetición de esos comportamientos llevará al hábito, a la costumbre, que facilitará el desarrollo saludable del niño y el adolescente. – Conocer lo adictivo y lo adictivo en nosotros, para trabajar lo espiritual que previene en los que nos siguen. Advertir lo que nos puede volver cómplices de una actitud de este tipo, y lo que favorece el ser facilitadores de la actitud espiritual de crecimiento. –  Este proceso asegura su eficacia a nivel institucional si es: Trabajar actitudes y habilidades Abordar la educación para la salud en el plano escolar significa, fundamentalmente, un nuevo enfoque para trabajar atravesando las asignaturas de cada ciclo, ya que es la prevención como actitud educativa la que adquiere sentido y la que mejor ayuda a lograr los objetivos planteados porque no atiende directamente al síntoma (sea consumo de drogas u otros), sino a combatir la demanda, anticipándonos en lo posible a las situaciones de consumo que van a tener que afrontar nuestros jóvenes. Prevención primaria. O incluso a mejorar y cambiar la propia situación cuando ya hubo ocasiones y situaciones de abuso. Así el enfoque en cuanto a objetivos, es lograr la formación de actitudes espirituales valorativas por medio de la promoción para la salud; estos son: Además de proponer el desarrollo de hábitos, actitudes, valores, etc., será conveniente promover habilidades sociales que son de gran importancia en la prevención de las adicciones: Para ello, previamente los niños y adolescentes necesitan desarrollar habilidades básicas para: El conjunto de estas habilidades desarrolladas y consolidadas en un proceso educativo son claves para afrontar situaciones de riesgo y comportamientos vulnerables . Los riesgos de consumo están presentes desde la infancia hasta la temprana madurez, por lo que los programas han de acompañar cada una de los períodos evolutivos de los niños, niñas y jóvenes. – Estos factores de riesgo, que manifiestan cierta vulnerabilidad en los  alumnos son, entre otros: Sintéticamente, el desarrollo de las habilidades para una vida mejor se basa en el entrenamiento de las virtudes fundamentales que nuestra fe enseña y practica para enaltecer la libertad: justica a sí mismo y a los demás, templanza para educar el deseo; fortaleza para la adversidad y las frustraciones; y prudencia para el más simple y el más profundo discernimiento de las opciones. Pero ¿cómo desarrollar tales actitudes y habilidades sino están consolidadas en nosotros, sobre todo porque su transmisión es vincular, aunque sea a través del trabajo en el aula (en sentido amplio)? ¿Cómo lograr una vinculación desde estas actitudes sin un ida y vuelta de tales acentuaciones espirituales entre docentes y alumnos? ¿Cómo trabajar con

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